La Moralización vs. Información
 

por la Dra. Ana T. Paullada de Cantú

Uno de los grandes obstáculos que enfrentamos dentro de la salud mental, es la gran moralización que existe acerca de dichos padecimientos. El alcoholismo y la farmacodependencia no son excepciones a esta moralización o falta de información.

Moral: Perteneciente o relativo a las acciones o caracteres de las personas, desde el punto de vista de la bondad o malicia (Definición del Diccionario de la Real Academia Española)

Moralizar según la Real Academia Española es:”Reformar las malas costumbres enseñando las buenas” (?Suena conocido?) .

Vicio:”falta de rectitud o defecto moral en las acciones”, “hábito de obrar mal”, “defecto o exceso que como propiedad o costumbre tienen algunas personas o que es común a una colectividad””gusto especial o demasiado apetito de una cosa que incita a usarla frecuentemente y con exceso”. (Real Academia Española).
El moralizar algún evento o circunstancia, es catalogar de bueno o malo. Entonces cuando hablamos de moralizar el alcoholismo o la farmacodependencia se ve como una mala costumbre y reprobable, por lo tanto vergonzoso, pero sobre todo se piensa que depende de la “voluntad”, dejar el "vicio”. De esta manera escuchamos términos despectivos como: “vicioso, drogadicto , malo, borracho, débil, sin fuerza de voluntad, ellos tienen la culpa, etc.” Si recordamos un poco qué se decía en la antigüedad respecto a los epilépticos, se decía que estaban “poseídos por el diablo”, eran malas personas, se les aislaba, se les llevaba ante los sacerdotes, etc. En la actualidad se sabe perfectamente que el epiléptico sufre una lesión en el cerebro (en diferentes áreas del cerebro dependiendo de cada caso) y que esa es la razón por la cual presentan convulsiones y tengan un cuadro tan aparatoso.

Con lo anteriormente descrito, y comparando a los epilépticos con los alcohólicos o fármaco dependientes, son situaciones muy similares. Como no “conocemos” una razón clara para dichas alteraciones, entonces las clasificamos a través de la moralización y se crean tabúes y creencias falsas alrededor de los eventos.

En pocas palabras la falta de información nos lleva a conclusiones erróneas y a “moralizar”. Aquí es cuando la familia o amigos “dan consejos”, “reprenden” y quieren “hacer entrar en razón”, a un enfermo que no tiene control sobre su enfermedad. Con lo anteriormente descrito ? a quién le “gusta” pertenecer al grupo de los: viciosos, faltos de voluntad, débiles, drogadictos, etc.? Pues por supuesto que a nadie, por lo que, tanto la familia como el propio enfermo, se rehusan a ver la problemática en sus dimensiones reales. Así que recurren a la Negación, con lo que la enfermedad continúa progresando y complicando. Es esta última situación por la que es un gran estorbo la moralización, ya que por vergüenza, miedo, culpa, etc. el enfermo y la familia solicitan ayuda en forma más bien tardía, cuando la enfermedad ya ha progresado a niveles importantes.

PUNTO DE VISTA MEDICO:

Ahora vamos a revisar el esquema médico actual, de lo que es la enfermedad de las adicciones. Las adicciones están clasificadas dentro de las enfermedades crónicas teniendo un origen multifactorial, y que requieren un tratamiento específico y a largo plazo. Crónico: se designa a las enfermedades que permanecen durante toda la vida, pero que son controlables a través de diferentes intervenciones. Ejemplo : Diabetes, Artritis Reumatoide, Aterosclerosis, etc. Si una enfermedad crónica es bien controlada, el paciente puede ser capaz de llevar una vida plena.

Multifactorial: son varios los factores disparadores de la enfermedad, generalmente las enfermedades crónicas son multifactoriales. Existen factores genéticos (herencia) factores ambientales y factores personales (biológicos-psicológicos). Es decir nadie es culpable de tener una enfermedad , sin embargo si son responsables de su tratamiento y atención.

El alcoholismo y la farmacodependencia son enfermedades reconocidas en todos los libros médicos. En lo que estamos todavía avanzando, es en su comprensión mas profunda. Lo que vemos entonces en la población en general es un retraso de conocimientos de por lo menos 50 años, cuando hablan de “vicio” y no de enfermedad.

Es importante comprender que aunque no conozcamos completamente el origen de una enfermedad, no quiere decir que no sea una enfermedad .

Actualmente se ha observado en diferentes estudios, que existe una tendencia familiar en la presentación del alcoholismo y la farmacodependencia. Esto incluso ha sido estudiado en gemelos, que aunque no vivan con sus padres desarrollan con mayor frecuencia dichas enfermedades, confirmando dicha tendencia.

En nuestra experiencia hemos encontrado una historia familiar positiva en 80% de nuestros pacientes, en promedio, con Químico Dependencia. Pensemos un momento en la herencia o genética como una semilla sin germinar, y en los factores ambientales y personales como el agua que riega a dicha semilla. Si la persona tiene predisposición (por herencia) a la Químico Dependencia y se le “riega” con otros factores como por ejemplo: falta de información, ambiente de alto riesgo, baja autoestima, dificultad para relacionarse, deseo de pertenencia, dificultad en el manejo de sus emociones (hipersensibles), etc. es muy posible que la enfermedad se desarrolle una vez que entre en contacto con las sustancias psicoactivas. Esta es una de las explicaciones, del por qué no todas las personas que prueban o consumen alguna sustancia psicoactiva desarrollan la enfermedad.

Además de lo anteriormente dicho existen ya estudios médicos en donde se habla de una disfunción cerebral específica, en los químico dependientes que es lo que se considera como parte de la herencia y por lo tanto la predisposición.. Es decir aquí no tiene nada que ver la fuerza de voluntad para recuperarse. Como cualquier enfermedad crónica requiere ayuda médica específica, y apoyo constante.

Con lo anteriormente mencionado, entonces podemos comprender, que nadie tiene la culpa de desarrollar una enfermedad (alcoholismo, depresión, diabetes, artritis, etc). sino que son la suma de una serie de factores los que provocan que dicha enfermedad se dispare.

Sin embargo una vez que cualquier enfermedad se desarrolla, el enfermo es responsable de tratarse médicamente dicha enfermedad. Esto nos ayuda en que, en lugar de estarse peleando en buscar culpables, las energías se dedicarán a buscar alternativas para un tratamiento efectivo y una vía más sana.

En resumen si realmente entendemos que la Químico Dependencia es una enfermedad crónica y multifactorial, solamente entonces podremos darle una atención adecuada y dejaremos de manejar conceptos totalmente obsoletos.
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