Adicción a la Heroína
 

Nota del Director

Aunque la tendencia al abuso de la heroína se ha reducido en los últimos años, su prevalencia todavía es mayor a la que había a principios de la década de los noventa.

Estas tasas relativamente altas de abuso, conjuntamente con el abuso substancial de heroína que ahora vemos entre los jóvenes de edad escolar, la glorificación de la heroína en la música y las películas, los cambios en los patrones del uso de drogas, el aumento en la pureza de la heroína y la reducción del costo, demandan que el público tenga la información científica más reciente sobre este tema.

El Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas (NIDA) ha preparado esta publicación para ofrecer una perspectiva general de los últimos hallazgos de las investigaciones sobre el abuso y la adicción a la heroína.

La heroína es una droga altamente adictiva y su abuso tiene repercusiones que se extienden mucho más allá del usuario individual. Las consecuencias sociales y a la salud del abuso de drogas -- el VIH/SIDA, la violencia, la tuberculosis, los efectos al feto, los crímenes y los trastornos en los ambientes familiares, laborales y educacionales -- tienen un impacto devastador en la sociedad y cuestan miles de millones de dólares cada año.

Afortunadamente, la disponibilidad de los tratamientos para manejar la adicción a los opiáceos y la promesa de nuevos tratamientos resultantes de investigaciones ofrecen esperanzas a las personas que sufren de la adicción y aquellos que las rodean.

Esperamos que esta recopilación de información científica sobre la heroína ayude a informar a los lectores sobre los efectos dañinos del abuso y la adicción a la heroína y que contribuya a los esfuerzos de prevención y tratamiento.

Alan I. Leshner, Ph.D.
Director
Instituto Nacional
sobre el Abuso de Drogas


Serie de Reportes de Investigación - La Heroína: Abuso y Adicción

¿ Qué es la heroína?

La heroína es una droga ilegal altamente adictiva. Al mismo tiempo es el opiáceo más abusado y el de acción más rápida. La heroína se procesa de la morfina, sustancia que ocurre naturalmente y que se extrae de la bellota de ciertas variedades de amapolas o adormideras. Típicamente se vende en forma de polvo blanco o marrón, o como una sustancia negra pegajosa conocida en las calles como "goma" o "alquitrán negro" ("black tar heroine"). Aunque la heroína de mayor pureza se está volviendo más común, la mayoría de la heroína que se vende en la calle es mezclada o "cortada" con otras drogas o con sustancias como el azúcar, el almidón, la leche en polvo o la quinina. La heroína de la calle también puede ser cortada con estricnina u otros venenos. Ya que los abusadores de heroína no saben la fuerza real de la droga o su verdadero contenido, están a riesgo de una sobredosis o de morir. La heroína también presenta problemas especiales debido a la transmisión del VIH y otras enfermedades que pueden ocurrir al compartir las agujas u otros equipos de inyección.

¿ Cuál es el alcance del uso de la heroína en los Estados Unidos?

De acuerdo a la Encuesta Domiciliaria Nacional sobre el Abuso de Drogas de 1998 -- que en realidad puede haber subestimando el uso de opiáceos ilícitos (heroína) -- alrededor de 2.4 millones de personas han usado heroína en algún momento de sus vidas, y casi 130,000 de ellas informaron que la han usado en el mes anterior a la encuesta. La encuesta estima que hubo 81,000 nuevos usuarios de heroína en 1997. Una porción grande de estos nuevos usuarios recientes fumaban, inhalaban o aspiraban heroína, y la mayoría (87 por ciento) era menor de 26 años. En 1992, solamente el 61 por ciento tenía menos de 26 años.

La Red de Alerta sobre el Abuso de Drogas (DAWN) de 1998 -- sistema que recolecta datos sobre las visitas relacionadas a las drogas a las salas de emergencia de los hospitales de 21 áreas metropolitanas -- estimó que el 14 por ciento de todas las visitas a emergencia relacionadas con las drogas involucraban a la heroína. Aún más alarmante es el hecho de que entre 1991 y 1996 las visitas a las salas de emergencias relacionadas a la heroína más que se duplicaron (de 35,898 a 73,846). Entre los jóvenes de 12 a 17 años de edad, las visitas relacionadas a la heroína casi se cuadruplicaron.

El Grupo de Trabajo de Epidemiología de la Comunidad (CEWG) del NIDA, que proporciona información sobre la naturaleza y los patrones de uso de drogas en 21 ciudades, informó en su publicación de diciembre de 1999, que la heroína era la droga que se mencionaba más como la principal droga de abuso en las admisiones a tratamiento para el abuso de drogas en Baltimore, Boston, Los çngeles, Newark, Nueva York y San Francisco.

¿ Cómo se usa la heroína?

La heroína generalmente se inyecta, se inhala o aspira, o se fuma. Típicamente un abusador de heroína puede inyectarse hasta cuatro veces al día. La inyección intravenosa proporciona la mayor intensidad y causa la oleada de euforia más rápida (de 7 a 8 segundos), mientras que la inyección intramuscular produce un inicio relativamente lento de la euforia (5 a 8 minutos). Cuando la heroína se inhala o se fuma, generalmente se sienten los efectos máximos entre los 10 y 15 minutos. Aunque ni el fumar ni el inhalar la heroína produce un "rush" o euforia inicial tan rápida o tan intensa como la inyección intravenosa, los investigadores del NIDA han confirmado que las tres formas de administración de la heroína son adictivas.

Ruta de administración de pacientes admitidos a tratamientos para adicción a la heroína en áreas selectas



La inyección continúa siendo el método predominantemente usado por los adictos de heroína que buscan tratamiento; sin embargo, los investigadores han observado un cambio en los patrones de uso de la heroína de inyectársela a inhalarla o fumarla. De hecho, ahora el inhalar o aspirar es la forma de ingerir heroína que se reporta más entre los usuarios que ingresan a tratamientos para drogas en Newark, Chicago y Nueva York.

Con el cambio en los patrones de abuso de la heroína se presenta un grupo aún más diverso de usuarios. Los usuarios mayores de 30 años continúan siendo uno de los grupos más grandes en la mayoría de los datos nacionales. Sin embargo, continúa el aumento de nuevos usuarios jóvenes en todo el país, los que son atraídos por la heroína barata de mayor pureza que se puede inhalar o fumar en vez de inyectar. La heroína también ha estado apareciendo en las comunidades más ricas.

¿ Cuáles son los efectos inmediatos (a corto plazo) del uso de la heroína?

Poco después de la inyección (o la inhalación), la heroína cruza la barrera de la sangre al cerebro. En el cerebro, la heroína se convierte en morfina y rápidamente se liga con los receptores de opioides. Los abusadores típicamente informan que sienten una oleada de sensaciones agradables, un "rush". La intensidad del "rush" es una función de la cantidad de la droga que se ha tomado y la rapidez con que la droga entra al cerebro y se liga con los receptores naturales de opioides. La heroína es particularmente adictiva porque entra al cerebro muy rápido. Con la heroína, el "rush" generalmente va acompañado por un acaloramiento de la piel, sequedad de la boca y una sensación de pesadez en las extremidades que puede estar acompañado por náusea, vómito y una picazón severa.



Después de los efectos iniciales, los abusadores generalmente estarán somnolientos por varias horas. La función mental se ofusca por el efecto de la heroína en el sistema nervioso central. La función cardiaca disminuye. La respiración también disminuye enormemente, a veces hasta el punto de causar la muerte. La sobredosis de heroína es particularmente riesgosa en la calle donde no se puede determinar con certeza la cantidad y la pureza de la droga.

¿ Cuáles son los efectos a largo plazo del uso de la heroína?

Uno de los efectos más perjudiciales de la heroína es la adicción en sí. La adicción es una enfermedad crónica con recaídas, caracterizada por la búsqueda y uso compulsivo de drogas y por cambios neuroquímicos y moleculares en el cerebro. La heroína también produce grados profundos de tolerancia y dependencia física que también son factores poderosos que motivan el uso compulsivo y el abuso. Al igual que con los abusadores de cualquier droga adictiva, los abusadores de heroína gradualmente pasan más y más tiempo y energía obteniendo y usando la droga. Una vez que son adictos, el propósito primordial en la vida del abusador de heroína se convierte en la búsqueda y el uso de la droga. Las drogas literalmente cambian sus cerebros.

La dependencia física se desarrolla con dosis más altas de la droga. Con la dependencia física, el cuerpo se adapta a la presencia de la droga y los síntomas de abstinencia comienzan si el uso se reduce abruptamente. El síndrome de abstinencia puede ocurrir a las pocas horas a partir de la última vez que se usó la droga. Los síntomas de la abstinencia incluyen inquietud, dolor de los músculos y huesos, insomnio, diarrea, vómito, escalofríos con piel de gallina ("cold turkey") y movimientos de las piernas. Los síntomas mayores de la abstinencia alcanzan su punto máximo entre las 24 y 48 horas después de la última dosis de heroína y se calman aproximadamente en una semana. Sin embargo, algunas personas muestran signos persistentes del síndrome de abstinencia durante muchos meses. La abstinencia de la heroína nunca es fatal para adultos saludables, pero puede ser mortal al feto de una adicta embarazada.

En algún momento durante el uso continuo de la heroína, una persona puede hacerse adicta a la droga. A veces, hay adictos que se someten a muchos de los síntomas del síndrome de abstinencia para reducir su tolerancia a la droga y así poder sentir la euforia otra vez.

En un tiempo se creía que la dependencia física y el surgimiento de los síntomas de abstinencia eran las características claves de la adicción a la heroína. Ahora sabemos que esto no es totalmente cierto ya que el deseo y la recaída pueden ocurrir semanas y meses después de que los síntomas del síndrome de la abstinencia hayan desaparecido. También sabemos que los pacientes con dolores crónicos que necesitan opiáceos para funcionar (a veces sobre largos períodos) tienen poco o casi ningún problema para dejar los opiáceos una vez que el dolor se elimine por otros medios. Esto puede ser porque el paciente con dolor simplemente está buscando alivio al dolor y no la euforia que busca el adicto.
Los efectos a corto y largo plazo del abuso de la heroína

Efectos a corto plazo:

-"Rush" u oleada de euforia
-Respiración deprimida
-Funcionamiento mental ofuscado
-Náusea y vómito
-Supresión del dolor
-Abortos espontáneos
Efectos a largo plazo:
-Adicción
-Enfermedades infecciosas, por ejemplo, VIH/SIDA, y hepatitis B y C
-Venas colapsadas
-Infecciones bacterianas
-Abscesos
-Infección del endocardio y las válvulas del corazón
-Artritis y otros problemas reumatológicos

¿ Cuáles son las complicaciones médicas del uso crónico de la heroína?

Las consecuencias médicas del abuso crónico de la heroína incluyen venas cicatrizadas o colapsadas, infecciones bacterianas de los vasos sanguíneos, abscesos (forúnculos) y otras infecciones de los tejidos suaves, y enfermedades hepáticas o renales. Las complicaciones de los pulmones (incluyendo varios tipos de neumonía y tuberculosis) pueden resultar de la mala salud del abusador así como de los efectos depresivos de la heroína sobre la respiración. Muchos de los aditivos en la heroína que se vende en la calle pueden incluir sustancias que no se disuelven fácilmente y que tupen los vasos sanguíneos que van a los pulmones, el hígado, los riñones o al cerebro. Esto puede causar una infección y hasta la muerte de pequeños grupos de células en los órganos vitales. Las reacciones inmunes a estos y otros contaminantes pueden causar artritis u otros problemas reumatológicos.

Por supuesto que compartir los fluidos o el equipo de inyección puede conducir a las consecuencias más severas del abuso de la heroína, las infecciones con hepatitis B y C, VIH y una variedad de otros virus transmitidos por la sangre, que los drogadictos pueden después pasar a sus parejas sexuales y a sus hijos.

¿ Cómo afecta el abuso de heroína a las mujeres embarazadas?
El abuso de heroína puede causar complicaciones serias durante el embarazo, incluyendo abortos espontáneos o partos prematuros. Los niños nacidos de madres adictas también tienen un riesgo mayor de desarrollar el síndrome de muerte súbita del lactante. No se debe desintoxicar de los opiáceos a las mujeres embarazadas debido al riesgo mayor de aborto espontáneo o parto prematuro. En vez, se recomienda fuertemente tratarlas con metadona. Aunque los bebés nacidos de madres que están tomando metadona por prescripción médica pueden mostrar señales de dependencia física, estos bebes se pueden tratar fácilmente y sin peligro en las unidades de neonatología. Las investigaciones han demostrado también que los efectos de exposición a la metadona en el útero son relativamente benignos.

¿ Por qué los usuarios de heroína tienen más riesgo de contraer
el VIH/SIDA y la hepatitis C?


Los adictos a la heroína están en peligro de contraer el VIH, hepatitis C, y otras enfermedades infecciosas. Los abusadores de drogas se pueden infectar con el VIH, hepatitis C y otros patógenes transmitidos por la sangre al compartir y reusar jeringas y otros equipos de inyección que hayan sido utilizados por personas infectadas. También se pueden infectar con el VIH y, aunque no tan a menudo, con la hepatitis C, a través de contactos sexuales sin protección con una persona infectada. El uso de drogas inyectables ha sido un factor en alrededor de un tercio de todos los casos de VIH y en más de la mitad de todos los casos de hepatitis C en la nación.

Las investigaciones financiadas por el NIDA han encontrado que los abusadores de drogas pueden cambiar los comportamientos que los ponen a riesgo para contraer el VIH, a través de programas de tratamiento para el abuso de drogas, de prevención y de alcance comunitario. Ellos pueden eliminar el uso de drogas, los comportamientos de riesgo relacionados a las drogas como compartir agujas, prácticas sexuales poco seguras, y a la vez, el riesgo de ser expuestos al VIH/SIDA y a otras enfermedades infecciosas. La prevención y el tratamiento del abuso de drogas son altamente eficaces en prevenir la diseminación del VIH.

¿ Cuáles son los tratamientos para la adicción a la heroína?

Existen una variedad de tratamientos eficaces para la adicción a la heroína. El tratamiento tiende a ser más efectivo cuando el abuso a la heroína se identifica temprano. Los tratamientos descritos a continuación varían dependiendo de la persona, pero la metadona, un opiáceo sintético que bloquea el efecto de la heroína y elimina los síntomas del síndrome de abstinencia, tiene un récord probado de éxito para los adictos a la heroína. Otros enfoques farmacéuticos, como el LAAM (levo-alfa-acetilmetadol), y la burpenorfina, así como muchas terapias de la conducta también se utilizan para tratar la adicción a la heroína.
Desintoxicación

El objetivo primordial de la desintoxicación es aliviar los síntomas del síndrome de abstinencia mientras los pacientes se acostumbran a estar libre de drogas. Aunque de por sí no es un tratamiento para la adicción, la desintoxicación es un paso útil sólo si conduce a un tratamiento a largo plazo libre de drogas (residencial o no residencial) o a uno que usa medicamentos como parte del tratamiento. Los mejores tratamientos documentados libre de drogas son los programas residenciales de las comunidades terapéuticas que duran por lo menos de 3 a 6 meses.


Tratamientos para la adicción a la heroína
Programas de metadona
El tratamiento con metadona ha sido utilizado con eficacia y sin peligro para tratar la adicción a opioides durante más de 30 años. Prescrita adecuadamente, la metadona no es intoxicante o sedativa y sus efectos no interfieren con actividades regulares como manejar un carro. La medicación se toma oralmente y suprime los síntomas de la abstinencia al narcótico durante 24 a 36 horas. Los pacientes pueden percibir dolor y tener reacciones emocionales. Más importante, la metadona calma el deseo asociado con la adicción a la heroína, el cual es una de las razones principales de las recaídas. Entre los pacientes de metadona, se ha encontrado que las dosis normales de la heroína que venden en la calle no son suficientes para producir la euforia, haciendo más fácil eliminar el uso de la heroína.

Los efectos de la metadona duran alrededor de 24 horas -- de cuatro a seis veces más que los de la heroína -- por lo que las personas en tratamiento sólo necesitan tomarla una vez al día. La metadona también es un médicamento seguro aún cuando se use continuamente por 10 años o más. Cuando se combina con las terapias de comportamiento o conserjerías y otros servicios de apoyo, la metadona le permite a los pacientes dejar de usar la heroína (y otros opiáceos) y volver a tener vidas más estables y productivas.

Se debe vigilar cuidadosamente las dosis de metadona en pacientes que están recibiendo terapia antiviral para la infección del VIH para evitar potenciales interacciones negativas entre los medicamentos.


El LAAM y otros medicamentos
El LAAM, al igual que la metadona, es un opiáceo sintético que puede ser utilizado para tratar la adicción a la heroína. Cuando se toma oralmente, el LAAM puede bloquear los efectos de la heroína hasta por 72 horas con efectos secundarios mínimos. En 1993, la Administración de Alimentos y Drogas (FDA) aprobó el uso del LAAM para tratar pacientes adictos a la heroína. La larga duración de su acción permite una dosificación de tres veces por semana solamente; por lo tanto, elimina la necesidad de dosis diarias y de dosis para llevar a la casa para el fin de semana. La disponibilidad del LAAM aumentará en las clínicas que ya dispensan la metadona.

La naloxona y la naltrexona son medicamentos que también bloquean los efectos de la morfina, heroína y otros opiáceos. Como antagonistas, son especialmente útiles como antídotos. La naltrexona tiene efectos a largo plazo que van de 1 a 3 días, dependiendo de la dosis. La naltrexona bloquea los efectos placenteros de la heroína y es útil para tratar a ciertas personas altamente motivadas. La naltrexona también ha mostrado ser exitosa en la prevención de recaídas de antiguos adictos a opiáceos que han salido de prisión bajo libertad condicional.

Otro medicamento utilizado para tratar la adicción a la heroína, la buprenorfina, puede que ya esté disponible cuando salga este Reporte de Investigación. La buprenorfina es un tratamiento particularmente atractivo porque, cuando se compara con otros medicamentos como la metadona, origina efectos opiáceos más débiles y es menos probable que cause problemas de sobredosis. La buprenorfina también produce un nivel menor de dependencia física, por lo que los pacientes que descontinúan el medicamento generalmente tienen menos síntomas de abstinencia que aquellos que descontinúan la metadona. Debido a estas ventajas, la buprenorfina puede ser apropiada para usar en una variedad mayor de ambientes de tratamiento que los medicamentos actualmente disponibles. Actualmente el NIDA está investigando varios otros medicamentos que tienen potencial para tratar la sobredosis o adicción a la heroína.

Terapias de la conducta
Aunque los tratamientos de la conducta y farmacológicos pueden ser extremadamente útiles cuando se utilizan individualmente, la ciencia nos ha enseñado que al integrar ambos tipos de tratamientos se consigue el enfoque más efectivo. Hay muchos tratamientos de la conducta disponibles que son eficaces para la adicción a la heroína. Estos pueden incluir enfoques residenciales o no residenciales. Una tarea importante es compaginar el mejor enfoque de tratamiento con las necesidades particulares del paciente. Además, varias terapias nuevas de la conducta como la terapia de manejo de contingencias e intervenciones cognitivas-conductuales, muestran ser particularmente prometedoras como tratamientos para la adicción a la heroína. La terapia de manejo de contingencias utiliza un sistema basado en comprobantes, en que los pacientes ganan "puntos" basados en las pruebas negativas de drogas, los que pueden cambiar por ítemes que promuevan un estilo de vida saludable. Las intervenciones cognitivas-conductuales están diseñadas para ayudar a modificar la manera de pensar del paciente, su expectativa y comportamiento y para aumentar las habilidades para lidiar con varios factores de la vida que causan estrés. Tanto los tratamientos conductuales como farmacológicos ayudan a restaurar un nivel de normalidad a la función cerebral y al comportamiento y aumentan las tasas de empleo y disminuyen el riesgo del VIH y de otras enfermedades y conductas criminales.

¿ Qué son los análogos de opioides y cuáles son sus peligros?

Los análogos de drogas son compuestos químicos similares a otras drogas en cuanto a sus efectos pero que difieren un poco en su estructura química. Algunos análogos son producidos por compañías farmacéuticas para uso médico legítimo. Otros análogos, a veces conocidos como "drogas de diseño", pueden ser producidos en laboratorios ilegales y a menudo son más peligrosos y potentes que la droga original. Dos de los análogos de opioides más comúnmente conocidos son el fentanil y la meperidina (que se venden bajo el nombre de marca Demerol).

El fentanil fue introducido en 1968 por una compañía farmacéutica belga como un narcótico sintético para ser utilizado como analgésico en procedimientos quirúrgicos por sus efectos mínimos al corazón. El fentanil es particularmente peligroso porque es 50 veces más potente que la heroína y puede parar rápidamente la respiración. Esto no es un problema durante procedimientos quirúrgicos porque se utilizan máquinas para ayudar a los pacientes a respirar. En la calle, sin embargo, se han encontrado a los usuarios muertos con la aguja con que se inyectaron la droga todavía en sus brazos.

¿ Dónde puedo obtener más información científica sobre el abuso y adicción a la heroína?

Para aprender más sobre la heroína y otras drogas de abuso, póngase en contacto con el Centro Nacional de Información sobre Alcohol y Drogas (NCADI) al 1-800-729-6686. Hay especialistas disponibles para ayudarle a localizar la información y los recursos que usted necesita. También puede obtener información a través de los sitios Web del NIDA ( www.drugabuse.gov ) o del NCADI ( www.health.org ).

Glosario

Adicción: Una enfermedad crónica con recaídas caracterizadas por la búsqueda y el uso compulsivo de la droga, y por cambios neuroquímicos y moleculares en el cerebro.
Agonista: Un compuesto químico que imita la acción de un neurotransmisor natural.
Análogo: Un compuesto químico que es similar a otra droga en cuanto a sus efectos pero que difiere un poco en su estructura química.
Antagonista: Una droga que contrarresta o bloquea los efectos de otra droga.
Buprenorfina: Un medicamento opiáceo, mezcla de agonista-antagonista, que sirve para el tratamiento de la adicción a la heroína.
" Craving" o antojo: Un deseo poderoso y a menudo incontrolable por las drogas.
Dependencia física: Un estado fisiológico adaptivo que ocurre con el uso continuo de la droga y que produce el síndrome de abstinencia cuando se deja de usar la droga; usualmente ocurre cuando existe la tolerancia.
Desintoxicación: Un proceso que permite al cuerpo liberarse de una droga mientras maneja los síntomas del síndrome de abstinencia; a menudo es el primer paso en un programa para el tratamiento de drogas.
Fentanil: Un análogo de opioide útil como medicamento, que es 50 veces más potente que la heroína.
LAAM (levo-alfa-acetilmetadol): Un medicamento aprobado por la Administración de Alimentos y Drogas (FDA) para el tratamiento de la adicción a la heroína que los pacientes sólo tienen que tomar 3 o 4 veces por semana.
Meperidina: Un opioide aprobado para usos médicos que está disponible bajo varias marcas (ej., Demerol).
Metadona: Un medicamento sintético de acción prolongada que se ha probado es efectivo en el tratamiento de la adicción a la heroína.
" Rush": La oleada de placer eufórico que rápidamente sigue a la administración de una droga.
Síndrome de abstinencia ("withdrawal"): La variedad de síntomas que se producen cuando se suspende o se reduce el uso de una droga adictiva.
Tolerancia: La condición que requiere dosis cada vez mayores de la droga para poder obtener el mismo efecto que cuando se usaron por primera vez; a menudo lleva a la dependencia física.

Referencias

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INDICE

¿ Qué es la heroína?

¿ Cuál es el alcance del uso de la heroína en los Estados Unidos?

¿ Cómo se usa la heroína?

¿ Cuáles son los efectos inmediatos (a corto plazo) del uso de la heroína?

¿ Cuáles son los efectos a largo plazo del uso de la heroína?

¿ Cuáles son las complicaciones médicas del uso crónico de la heroína?

¿ Cómo afecta el abuso de heroína a las mujeres embarazadas?

¿ Por qué los usuarios de heroína tienen más riesgo de contraer el VIH/SIDA y la hepatitis C?

¿ Cuáles son los tratamientos para la adicción a la heroína?

¿ Qué son los análogos de opioides y cuáles son sus peligros?

¿ Dónde puedo obtener más información científica sobre el abuso y adicción a la heroína?

Glosario

Referencias